top of page

PARTE II. CUANDO EL MIEDO SE QUEDA. 8 Trampas de la mente que impiden tu evolución

  • Foto del escritor: gildayanes.ofc
    gildayanes.ofc
  • 4 ago 2020
  • 4 min de lectura


En la parte I de este artículo conversamos sobre cómo usamos las distorsiones cognitivas en patrones comunicacionales defensivos, que limitan nuestro desarrollo y crecimiento personal. El miedo puede tener muchas caras y convertirse en el motor de estas respuestas, así como parte fundamental en la relación con nosotros mismos y con los demás.


Te presento 8 distorsiones o trampas mentales que pueden presentarse solas o asociadas. Eventualmente durante el proceso de maduración personal, todos los seres humanos podemos llegar a usarlas y somos responsables de tomar conciencia de ellas y transformarlas en fortalezas:


GENERALIZACIÓN: Esta postura en particular, revela la necesidad de controlar, nos inhibe del riesgo a experimentar la incertidumbre como una oportunidad y de disfrutar de relaciones confiables. Usamos palabras como: todos, nunca, siempre, ninguno, jamás, cualquiera, con las que elaboramos proverbios y sentencias vividas como principios para enfrentarnos a la vida. Ejemplo de dialogo interno defensivo: “todos usan a todos”. En positivo: ¿Si esto es así, como puedo honestamente incluirme en grupos y negociar con otros para potenciar mis capacidades, llevando adelante mis proyectos en relación ganar-ganar?. Otro: “En cuales casos me he sentido usado y en cuales no?”, “Escojo con quien quiero estar y aprendo de todas las personas que conozco”.


PERSONALIZACIÓN: Con este filtro, asumes que la intencionalidad del acto comunicativo del otro es dirigida a ti en particular, reforzando, en un diálogo interno, creencias de minusvalía, sentimientos de vergüenza y culpa, no importa que se dirija a otras personas. Ejemplo: - “Sinceramente, hay que ir a la peluquería para arreglarse un poco” Diálogo interno defensivo: “ya me está lanzando una punta, diciendo que tengo mi cabello desarreglado y en mal estado”. En positivo: “Esto es en general y les guste o no mi cabello, se nota que me siento incómoda con él, ¿qué puedo hacer más tarde para sentirme mejor conmigo misma?. Otro: “yo no quiero, me encanta mi cabello”.


PROYECCIÓN: Adjudicas a otros la percepción interna de cómo te sientes, de manera consciente o inconscientemente. Esta estrategia suaviza el sufrimiento que te causan algunas heridas y evita asumir la responsabilidad de tus propios cambios para superarlas, perdonar y reconocer tus desaciertos y supuestas debilidades. Ejemplo de diálogo interno: “Él nunca me escucha”. En positivo: ¿Cuándo no escucho yo? ¿Qué quiero realmente decirme o decir a otros de mí? ¿qué necesito cuando pido que me escuchen?.




POLARIZACIÓN: Exageras o sobre calificas las diferencias entre personas o situaciones vividas, ubicándolas en dos extremos muy definidos y opuestos como buenas o malas, sin escala de grises. Esta postura suele mostrar rigidez e inseguridad, dificultad para perdonarse y perdonar, aceptar relacionarse en las diferencias y tendencia a enarbolar la bandera de la justicia asociada de manera inconsciente a la venganza; bajo nivel de tolerancia a la frustración o saturación por sometimiento prolongado a una presión sin procesar. Ejemplo de diálogo interno saboteador: “ellos tienen que pagar, no tienen perdón de Dios”. En positivo: “¿Qué es lo que no me perdono? ¿para qué quiero controlar esta situación, de qué tengo miedo y no creo que puedo asumir? ¿qué pasaría si me equivoco? “Me perdono todos los días y aprendo de mis errores”. “Solo controlo algunas cosas en mi vida y está bien”.


ABSTRACCIÓN SELECTIVA: Asociada a la anterior, exacerba lo negativo y minimiza lo positivo, revelando mucha necesidad de perfección, control, orden, disciplina y atención extrema de los detalles; puede llegar a conductas obsesivo – compulsivas y establecer juicios determinantes y unilaterales sobre como son las cosas, enfocándose en lo negativo. Usas con frecuencia los “pero; si, pero no…; esto es así, definitivamente” Ejemplo: “José lamentablemente nunca va a dar la talla”. En positivo: ¿qué veo en José que no me gusta de mí, que tiene que yo quisiera sacar de mí? ¿Qué parte de mí no acepto? cambiar “esto es así” por “yo opino…”, “soy una excelente persona en permanente proceso de aprendizaje”.

"El USO DE ESTAS FORMAS DE EXPRESIÓN EMPOBRECEN O ENRIQUECEN LA PERCEPCION DEL MUNDO Y POR ENDE, LA PERCEPCION QUE TIENE CADA PERSONA DE SÍ MISMA" (1)


INFERENCIA ARBITRARIA: Con este patrón generas declaraciones en base a intuiciones sobre la realidad y proyecciones futuras de lo que pasará, convirtiéndolas en verdades positivas o negativas. En ocasiones se mezcla con creencias religiosas generando sentencias sobre hechos que están sujetos al poder de la divinidad, restando tu parte responsable en la creación de tu propia realidad. Esto creará procesos mentales dirigidos a futuras acciones dirigidas a corroborarlas de manera inconsciente. Ejemplo: “palabras ciertas”, “percibo que no quiere nada conmigo”. En positivo: “¿Qué puedo hacer para verificar si esto es cierto?”, “Elijo tener un día maravilloso”, “Dios me acompaña y yo confiado hago mi parte”.


DISTORSIÓN: Generas juicios sobre un hecho o situación asignándole una interpretación que descalifica la intencionalidad o la condición de otros. Revela desconexión emocional y perceptiva, omisión de tus atributos personales, miedo a ser herido, enjuiciado y rechazado, sensación de estar separado y solo, impotencia: “yo contra el mundo”. Ejemplo: “Me encanta como lo hiciste”. Diálogo interno saboteador: “Esa solo se está burlando”, “¿qué me va a pedir después?”. En positivo: “tengo muchas cualidades y Ana hoy me lo está reconociendo”. “que pasa conmigo que no veo lo que Ana ve?


CEGUERA, OMISION O ABSTRACCIÓN SELECTIVA: Este filtro te lleva a excluir o bloquear parte de tu mundo emocional, asociado a una experiencia muy estresante y dolorosa, evitando el afrontamiento; no crees tener las herramientas para hacerlo. Se puede presentar en casos de fobias, alergias y estados de pánico y es comparable a la “visión de túnel” que en momentos de emergencia utilizas para identificar más rápido la salida al peligro que te amenaza. Ejemplo de diálogo interno saboteador: “tengo pánico escénico”. En positivo: “si jordano y Juan Luis Guerra lo hicieron (los artistas), ¿qué me lo impide? “puedo hacerlo paso a paso”, “¿quién dice que hago el ridículo?”, “¿se cae el mundo o me muero si me equivoco? ¿soy el primero que lo hace? “Les pasa a todos, todo el tiempo”.


(1) " ¡Mira!¡Escucha! y ¡Contáctate! Con la p.n.l.". Maritza Carpio y Nidia Perera



 
 
 

Comentarios


Post: Blog2_Post

Subscribe Form

Thanks for submitting!

©2020 por Gilda Yanes O.F.C. Creada con Wix.com

bottom of page