
CUANDO EL MIEDO SE QUEDA. 8 Trampas de la mente que impiden tu evolución. Parte I
- gildayanes.ofc

- 2 ago 2020
- 3 min de lectura
El miedo es nuestro amigo, no hay la menor duda. Todo es tan perfecto en nuestra existencia que nada sobra, más allá de nuestra opinión. En la búsqueda eterna de la integración, el sentido de vida y la felicidad, el miedo puede convertirse en un saboteador muy convincente, si se queda activo por mucho tiempo en nuestro cuerpo y mente.
Cuando percibimos a través de nuestros sentidos una situación de riesgo o la avivamos mentalmente al recordar una ocurrida en el pasado, el miedo nos alerta y prepara para atenderla. Neurotransmisores y hormonas fluyen en nuestro cuerpo y fisiológicamente generan los cambios necesarios para instrumentar el protocolo de ataque o huida en sus diversas manifestaciones y extremos, como “hacerse el muerto” y aislarse de la realidad, paralizándonos.
La mente reacciona ante los neuroquímicos disminuyendo a la mínima o nula expresión los procesos de razonamiento para accionar más rápido y el sistema límbico toma el control, saliendo adelante con la bandera en el campo de batalla. Éste usa como municiones, huellas emocionales causadas por eventos anteriores, memoria consciente e inconsciente que servirá para crear la estrategia de defensa, según haya sido el impacto y los resultados obtenidos en esas experiencias.
Con estos procesos defensivos naturales y de socialización, estructuramos nuestros mapas mentales estableciendo un patrón comunicacional. Las elecciones y reacciones validadas por la experiencia, se integran a la personalidad sellando la forma cómo sentimos, pensamos y expresamos con la palabra y nuestro chismoso cuerpo.
En este juego adaptativo, podemos llegar a ser incoherentes y aunque nuestra voz exprese una intención, el cuerpo y nuestro sentir delata el pensamiento o creencias más inconscientes de asuntos pendientes por resolver. A esto lo llamamos distorsiones cognitivas. Así, el miedo, emoción protectora, se instaura en nuestra mente como fuerza subterránea que impulsa el lenguaje que usamos, para reforzar estados de alerta y evitar salir heridos en nuevas situaciones, casi sin darnos cuenta. Aquí te dejo el link de un corto video con la neuróloga Elsa Punset muy interesante que puede aclararte un poco más este proceso.
VOLTEANDO LA TORTILLA A NUESTRO FAVOR
En la segunda parte de este artículo, te presentaré 8 trampas con las que nuestra mente, pretendiendo protegernos, nos puede llegar a someter para vivir en un estado de emergencia irreal, evitando que evolucionemos y aprovechemos oportunidades de crecimiento. Expresadas a través de la palabra, se convierten en anclajes mentales saboteadores que son posibles de cambiar cuando nos hacemos conscientes de ello. Robert Dilts se expresa al respecto en su libro Las creencias diciendo que “la incongruencia es a menudo la causa de que algunos comportamientos sean muy difíciles de cambiar… una parte de usted quiere cambiar, pero otra parte (a menudo inconsciente) obtiene algún beneficio positivo del comportamiento que pretende cambiar.”(1)
"La incongruencia es a menudo la causa de que algunos comportamientos sean muy difíciles de cambiar...una parte de usted quiere cambiar, pero otra parte (a menudo inconsciente) obtiene algún beneficio positivo del comportamiento que pretende cambiar." Robert Dilts
Así que te invito a leerlos y a revisar si utilizas estos mecanismos de defensa y en cuáles momentos. Luego, puedes preguntarte cuál es el objetivo de usarlos, que ganancia obtienes más allá de la inmediata y si responden a una amenaza real o imaginaria.
Después de eso, solo te queda decidir qué vas a hacer al estar consciente de tus mecanismos saboteadores: ¿cuáles creencias nuevas instaurarás? ¿cuáles frases o palabras cambiarás o eliminarás, para que dirijan tu mente hacia conductas o actitudes más positivas para ti, lograr vivir la realidad posible que deseas? ¿cuáles hábitos nuevos vas a desarrollar para propiciar emociones, sentimientos y pensamientos potenciadores? ¿cuáles emociones quieres experimentar con más frecuencia que impulsen acciones dirigidas a evolucionar y cómo te darás el permiso de sentirlas?
También puedes darle un vuelco y vivir esta tendencia natural protectora cambiándola a tu favor. Para ello, al final de la explicación de cada saboteador, encontrarás la propuesta de un diálogo interno asociado al ejemplo, que te sugiere cómo aprovecharlo desde otra perspectiva para avanzar, en el momento que descubras cómo usas el saboteador; es una forma de responsabilizarte por tus pensamientos y emociones, nadie puede herirte a menos que consientas en ello.
(1) “Las Creencias. Caminos hacia la salud y el bienestar”, Robert Dilts, Ediciones Urano, España,1996; pág. 27.




Nos diste mucho con la experiencia "Fuerza de voluntad" y estamos agradecidos con todos los que aportaron en los procesos del grupo. Un abrazo💚
Feliz día! Gracias Waleska seguimos aportando para crecer juntos 💚🌄. DTB
Excelente Gilda querida!! Aplausos para ti!!😁💞